DARWIN y el Protocolo de Nagoya

 

Creemos que la innovación científica y la responsabilidad ética deben ir de la mano. Nuestro trabajo con microorganismos de diversos entornos en todo el mundo no se limita a descubrir nuevas oportunidades para la salud, la nutrición y las biosoluciones, sino también a garantizar que estos descubrimientos se realicen de forma responsable, respetando la biodiversidad y las comunidades vinculadas a ella.

 

 

¿Qué es el Protocolo de Nagoya?

 

El Protocolo de Nagoya es un acuerdo internacional, establecido en 2010, que apoya la distribución justa y equitativa de los beneficios derivados del uso de los recursos genéticos. En la práctica, garantiza que, cuando las empresas y las organizaciones de investigación acceden a material biológico, lo hagan de forma transparente, responsable y reconociendo los derechos de los países y las comunidades de origen.

 

Este marco ayuda a proteger la biodiversidad, promueve el desarrollo sostenible y fomenta la confianza entre los innovadores y los custodios de los recursos naturales.

 

En DARWIN, nos enorgullece afirmar que todas nuestras actividades de bioprospección microbiana y recolección de cepas se llevan a cabo en pleno cumplimiento del Protocolo de Nagoya. Desde las primeras etapas del muestreo hasta la aplicación final de las soluciones microbianas, seguimos rigurosos estándares para garantizar que nuestro trabajo contribuya a la ciencia y la industria sin comprometer la biodiversidad ni los derechos locales.

 

Nuestros protocolos internos garantizan:

  • Acceso transparente al material biológico, respetando las normativas internacionales y nacionales.
  • Colaboraciones éticas con socios e instituciones locales en cada región donde recolectamos.
  • Mecanismos de distribución de beneficios alineados con los objetivos globales de sostenibilidad.

 

Miembros de la UEBT

 

Para fortalecer aún más nuestro compromiso, DARWIN también es miembro de la Unión para el Biocomercio Ético (UEBT), una asociación global que promueve el abastecimiento ético de ingredientes e innovaciones basadas en la biodiversidad. La UEBT apoya activamente los principios del Protocolo de Nagoya, trabajando para garantizar que la biodiversidad se utilice de forma responsable, contribuyendo a la vez a mejores medios de vida y prácticas sostenibles.

 

A través de la UEBT, reafirmamos nuestro compromiso de:

  • Obtener biodiversidad con respeto.
  • Impulsar la innovación que beneficie tanto a la industria como a las comunidades.
  • Avanzar en la ciencia protegiendo la naturaleza.

 

One Health: Conectando biodiversidad y bienestar

 

Nuestro compromiso con la bioprospección ética también se alinea con el enfoque One Health: el reconocimiento de que la salud humana, animal y ambiental están profundamente interconectadas. Al preservar la biodiversidad y explorar responsablemente los recursos microbianos, no solo protegemos los ecosistemas, sino que también sentamos las bases para innovaciones que pueden mejorar la nutrición, optimizar la salud animal, combatir enfermedades y restablecer el equilibrio ecológico.

 

Esta visión holística es fundamental para nuestra misión: salvaguardar la naturaleza para construir vidas más saludables, sistemas alimentarios resilientes e industrias sostenibles.

 

Mientras continuamos expandiendo las fronteras de la microbiología, nuestro enfoque se mantiene en crear soluciones que beneficien la salud, la nutrición, la agricultura y el medio ambiente, siempre guiados por la ética, la responsabilidad y la sostenibilidad.

 

El Protocolo de Nagoya, la UEBT y el concepto One Health son más que simples marcos a los que nos adherimos: forman parte de nuestro ADN como empresa. Al defender la biodiversidad, no solo desarrollamos soluciones innovadoras para el presente, sino que también contribuimos a un futuro más saludable, justo y sostenible para las generaciones venideras.